miércoles, 19 de febrero de 2014

Unsere selbstverschuldete mediale Unmündigkeit

No creo en la verdad, sino en veracidad. Pero en lo que refiere medios, no es el punto la "verdad" real, sino la "formada", y de ello hablaré aquí. Nuestra ignorancia medial es autoinfringida, mientras no cuestionemos constantemente la información con la que somos alimentados, y nos alimentamos, y somos formados (y aquí no NOS formamos) a imagen y semejanza de intereses básicamente económicos....

Hoy en dia vuelve a tener validez las frases de una época pasada: la ilustracion. En alemán la época se llama Aufklärung, que es como aclaración, tiene más una idea de explicar las cosas, de aclararse el saber. por ejemplo, cuando los padres les dicen a los niños como funciona el sexo, se usa el mismo término. Qué claridad tenemos de lo que está detrás de cuál información recibimos cómo y cuándo?

Y peor: la culpa es sólo nuestra. La definición de Kant de esa época describe lo que hoy en día debería pasar, y no pasa, con nuestro manejo de medios: Aufklärung ist der Ausgang des Menschen aus seiner selbstverschuldeten Unmündigkeit. ≈ "Ilustración" es la salida (por medios propios, verbo activo) del ser humano de su autoINdecisión que se inflige a sí mismo.

Intraducible es Unmündigkeit. Mündig viene de tener boca, y describe cuando una persona entra en lo que hoy llamamos mayoría de edad: tiene voz y voto, y la capacidad de decidir por sí mismo sobre sí mismo. Lo llamaré autodecisión. UN- es la falta de eso, o sea, no poder tener voz, y él la define como la INCAPACIDAD de usar el propio raciocinio sin ayuda externa.
Aplicado a los medios: No tenemos la capacidad de pensar por cuenta propia, pues nuestra opinion y entendimiento son guiados por los medios. Interpretamos no leyendo entre lineas, sino los titulares... (bueno, si no nos esforzamos por ser críticos) = ovejitas fáciles.

Y peor nuevamente: nos la infligimos a nosotros mismos, pues también según su definición de selbstverschuldet, esto es nuestra propia culpa pues la causa no es falta de raciocinio, entendimiento o incapacidad de formarse una opinion, sino mera falta de decisión y valentía/ánimo, de usarlos sin la guía de otro. Aplicado a los medios: nuestra ignorancia es por culpa propia pues tenemos la capacidad de cuestionar, investigar otras fuentes, ser escépticos - pero nos da flojera. para mi, escepticismo es no-flojera....

Hoy en día casi no hay nada que restringa ni nuestra capacidad de acceder a información (si lo intentamos de manera suficientemente fuerte, aunque sea aprendiendo con manuales online a hackear páginas con información clasificada de delitos gubernamentales - no es mi caso, pero es posible) ni a aprender a administrar, digerir y procesar esa información (por ejemplo aprendemos a escoger fuentes, identificar seriedad, cotejar, contrastar, cuestionar, etc) 
Así que suerte no parece un factor relevante. Si tenemos el acceso a haber aprendido a leer y a una computadora, las excusas son mínimas.

Kant dice que la frase insignia de aquella época era: ‚Sapere aude!' = atrevete a pensar! ten la valentía de usar tu entendimiento propio.

Hoy, en época tan mediatizada, donde no somos más que aquello de lo que nos enteramos, y lo somos de la manera en la que nos enteremos de ello, vuelve la necesidad de aclararse la voluntad de opinión.
Hablemos entonces de ilustración medial.

ILUSTRACIÓN MEDIAL
La ilustración medial es la salida del hombre de su 'minoría de edad' medial autoinflingida. La 'minoría de edad' medial significa la incapacidad de poder servirse de su propio entendimiento y capacidades para seleccionar y analizar información sin tener que recurrir a una guía llevada por intereses mediales ajenos. Esta 'minoría de edad' medial es autoinflingida cuando la causa de ella no reside en la carencia de entendimiento o de la disponibilidad de fuentes de información (en especial Internet), sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de ello sin la tutela de intereses mediales ajenos. El lema de la ilustración medial es entonces: ¡'Sapere aude, videre aude [lat. "atrévete a pensar, atrévete a mirar"]! ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón y curiosidad!
Traducción de la variación propia de la respuesta de Kant a la pregunta "¿Qué es la ilustración?" en Berlinische Monatsschrift, 1784, 2, págs. 481–494

Übersetzt von meiner eigenen Variation Kants - ich hoffe, man vergibt mir diese ernste Persiflage:
 
Mediale Aufklärung ist der Ausgang des Menschen aus seiner selbst verschuldeten medialen Unmündigkeit. Mediale Unmündigkeit ist das Unvermögen, sich seines Verstandes und eigener Fähigkeit der Informationsauswahl und -analyse ohne Leitung fremder medialer Interessen zu bedienen. Selbstverschuldet ist diese mediale Unmündigkeit, wenn die Ursache derselben nicht am Mangel des Verstandes oder der zur Verfügung stehenden Informationsquellen (insbesondere Internet), sondern der Entschließung und des Mutes liegt, sich ihrer ohne Leitung eines anderen zu bedienen. ‚Sapere aude, videre aude [lat.: „wage es, zu denken, wage es, zu schauen“]! Habe Mut, Dich Deines eigenen Verstandes und Wissensdrangs zu bedienen!‘ ist also der Wahlspruch der medialen Aufklärung. 

Variation auf Kants Beantwortung der Frage: Was ist Aufklärung? Berlinische Monatsschrift, 1784, 2, S. 481–494.

audere (lat.: „wagen“, „wollen“, „begierig sein“), sapere (lat.: eigentlich: „schmecken“; Wz. sap-, „schmecken“, „riechen“, „merken“, ahd. int-sebjan, „bemerken“; im übertragenen Sinn: „Weisheit erlangen“, „verstehen“), siehe Wikipedia zu Horaz "Dimidium facti, qui coepit, habet: sapere aude, incipe" (http://de.wikipedia.org/wiki/Sapere_aude), und videre ist neben sehen/schauen auch verstehen, erfahren, erkennen, kümmern, begreifen, betrachten, erblicken (http://www.frag-caesar.de/lateinwoerterbuch/videre-uebersetzung.html) 

miércoles, 12 de febrero de 2014

A los nacidos después


A los nacidos después

I
Verdaderamente, vivo en tiempos oscuros. 
Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa 
devela insensibilidad. El que ríe
es porque simplemente aún no ha recibido
la noticia terrible.

¡Qué tiempos son estos, en los que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque implica callar sobre tantas alevosías! 
Ese hombre que cruza tranquilamente la calle, 
¿quizás no sea alcanzable para sus amigos
cuando lo necesiten?

Es cierto: aún me gano la vida.
Pero creedme: es pura casualidad. Nada
de lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado. (Si mi suerte acabara, estaría perdido.)

Me dicen: «¡Come y bebe! ¡Estáte contento de tener!» 
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como y 
mi vaso de agua le hace falta a quien muere de sed?
Y sin embargo como y bebo.

Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros dicen lo que es sabiduría: 
apartarse de las luchas del mundo y transcurrir sin miedo 
nuestro breve tiempo.
arreglárselas también sin violencia,
retribuir con bueno lo malo,
no satisfacer los deseos sino olvidarlos: 
tal vale como sabiduría.
Pero todo esto yo no puedo hacer: 
verdaderamente, vivo en tiempos oscuros.

II
Llegué a las ciudades en tiempos del desorden, 
cuando el hambre reinaba.
Me mezclé entre los hombres en tiempos de rebeldía 
y me indigné con ellos.
Así pasó el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Mi pan lo comí entre las batallas.
Me eché a dormir entre los asesinos.
Del amor cuidé sin prestarle atención
y la naturaleza la miré con impaciencia. 
Así pasó el tiempo 
que me fue concedido en la tierra.

Las calles desembocaban en el pantano de mi tiempo. 
La lengua me delató al carnicero.
Poco pude yo. Pero los gobernantes
estarían más seguros sin mí, eso esperaba yo.
Así pasó el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Escasas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos.
Se podía ver claramente, si bien para mí 
casi inalcanzable.
Así pasó el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

III
Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
pensad,
cuando habléis de nuestras debilidades,
también en el tiempo oscuro,
de los que os habéis escapado.

Cambiábamos más a menudo de país que de zapatos
a través de las guerras de clases, desesperados
cuando sólo había injusticia y no indignación. 

Y eso que sabemos:
que también el odio contra la bajeza 
desfigura la cara. 
También la ira contra la injusticia
enronquece la voz. Ay, nosotros,
que queríamos preparar el suelo para la amabilidad 
no pudimos ser amables nosotros mismos.
Pero vosotros, cuando llegue el tiempo
en que el hombre sea al hombre una ayuda,
pensad en nosotros
con indulgencia.

(1938)

Necesitaba una traducción de An die Nachgeborenen de Brecht. Hallé una traducción de J. López Pacheco que no me satisfizo, y la retoqué. Básicamente me pareció buena con muy importantes aciertos, con algunas cuestiones variables según el gusto, otras que cambian un poco el tenor pero pueden ser libertades para lo poético, pero sí algunas que tergiversan a mi parecer el contenido. La cito a continuación, con comentarios solo en esas partes que creo se malentendieron.



A los hombres futuros
(esto es lo primero: este poema toca un tema de gran relevancia en la asimilación alemana de su pasado: la acusación de las generaciones posteriores de inactividad a los que vivieron el nazismo. No se trata de que es el futuro, se trata de lo que ellos no vivieron lo que vivieron aquellos a los que acusan. Por ello, no basta decir futuros, son los que nacen después del tiempo en cuestión. Aquí lo literal es imprescindible)

1
Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos. 
(Yo uso oscuro para diferenciar dunkel de finster)
Es insensata la palabra ingenua. 
Una frente lisa revela insensibilidad. El que ríe
es que no ha oído aún la noticia terrible,
aún no le ha llegado.


¡Qué tiempos estos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías! 

Ese hombre que va tranquilamente por la calle, 
¿lo encontrarán sus amigos
cuando lo necesiten?


Es cierto que aún me gano la vida.
Pero, creedme, es pura casualidad. Nada
de lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado. (Si mi suerte acabara, estaría 
perdido.)  (ese si: Brecht no usa tanto el condicional, el wenn puede ser tb un cuando, pero es difícil hallar opciones)

Me dicen: «¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!» 
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como
y mi vaso de agua le hace falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.


Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros explican la sabiduría: 
 
apartarse de las luchas del mundo y (el traductor usa a menudo plurales, yo no los usaría tan despreocupadamente, puede haber una intención detrás del singular = la guerra, el tiempo, etc)
transcurrir sin inquietudes  (inquietud me parece demasiado ligero para Angst)
nuestro breve tiempo.
Librarse de la violencia,
dar bien por mal,
no satisfacer los deseos y hasta (
No estoy de acuerdo con el hasta, pues suena a posibilidad, la cual Brecht no enuncia, es más categórico)
olvidarlos: tal es la sabiduría. (
Más que "tal es", Brecht lo relativiza con "gilt" = "vale por". Es un escepticismo importante)
Pero yo no puedo hacer nada de esto: verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.


2
Llegué a las ciudades en tiempos del desorden, 

cuando el hambre reinaba.
Me mezclé entre los hombres en tiempos de rebeldía 

y me rebelé con ellos. (la diferencia entre la acción (rebelarse) y la intención/sentimiento (indignación) me parece relevante)
Así pasé el tiempo 
(Brecht no usa "so verbrachte ich die Zeit" (expresión también bastante común), sino "so verging" (más de textos bíblicos), o sea no hay tanto el activo sino el pasivo, por ello creo que pasó en vez de pasé es más adecuado)
que me fue concedido en la tierra.



Mi pan lo comí entre batalla y batalla.
Entre los asesinos dormí.
Hice el amor sin prestarle atención (
Esto si me parece una adición que cambia el texto de manera muy invasiva. Brecht no habla de hacer el amor, habla del amor. Pflegen es cuidar pero también lo que se ejercita cotidianamente, con acento en lo cotidiano y no en el ejercitar o hacer. Por lo tanto que en español exista la frase "hacer el amor" no significa que en alemán el coito se asocie con "hacer" (calculo de ahí proviene el malentendido y sobreentendido del traductor), la expresión es muy diferente: dormir con alguien. El amor aquí mencionado puede ser el de pareja, el romántico que se pierde por falta de atención (las relaciones tan apuradas como inestables, tan desesperadas como cortas marcan muchos testimonios), también puede ser el entre humanos (el tono del poema tiene algo de textos al estilo de la biblia, o sea podría ser el tipo cristiano) y por lo tanto una traición a lo que se quiere profesar, etc. El punto aquí es la contradicción entre el cuidado de pflegen y la falta de cuidado. Claro que la cercanía de "schlafen legen" en la linea anterior puede permitir la asociación de echarse a dormir entre asesinos y echarse a dormir con alguien = sexo, pero es una connotación secundaria comparada demasiado forzada por el traductor, en especial porque anula un universo de otras posibilidades más cercanas, y para mi más tristes.)
y contemplé la naturaleza con impaciencia. 

Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra.

En mis tiempos, las calles desembocaban en pantanos. (Aquí interpreto una dualidad difícil de traducir. Por la posición de zu, ese pantano puede ser el que lleva al tiempo, o sea el que se interpone. Pero mucho más relevante es que la historia en la república de Weimar llevó del Nacionalsocialismo, al cual diversas interpretaciones asocian a la metáfora del pantano - pues un pantano se puede secar (trockenlegen), como el Nacismo combatir. No entiendo porqué el traductor usa plural.)
La palabra me traicionaba al verdugo. (Pienso que debe haber una razón por la cual Brecht no usa Wort sino Sprache. Wort puede ser escrito, Sprache puede ser la manera de expresarse. Por ello, la palabra implica otra cosa que la lengua. Y verraten no es solo traicionar, también es develar, enseñar)
Poco podía yo. Y los poderosos
(Pienso que "poderosos" es una opción inadecuada. No todo poderoso gobierna)
se sentían más tranquilos sin mí. Lo sabía 
(Esto es llanamente una tergiversación. Lo de poner ruhig, tranquilo, contra el original sicher, seguro, es libertad de traductor aunque cambia las asociaciones, pero el que Brecht tuviese la esperanza (hoffen) de que sin él se hubieran sentido menos amenazados o al menos incomodados, es totalmente otra cosa que una certeza de "saber". No entiendo ese cambio innecesario con grandes consecuencias en la interpretación de las sensaciones del autor)
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.


Escasas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos aún.
l (Este aún y el ya son dos adiciones innecesarias, y cambian la idea: Brecht no connota que ese objetivo fuese alcanzable "mas adelante" por el o ellos, como por ejemplo la resistencia en Alemania, fue inducido al final por la fuerzas externas = el ejército de los aliados. Entiendo el no querer ser demasiado literal si se desea más poesía, pero no comprendo tantas adiciones que no le suman, y cuya ausencia no le resta, fluidez y belleza al lenguaje)
Ya se podía ver claramente, aunque para mí fuera 

casi inalcanzable.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.


3
Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
cuando habléis de nuestras debilidades,
pensad también en los tiempos sombríos
de los que os habéis escapado.


Cambiábamos de país como de zapatos
a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos 

donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella. (Nuevamente este cambio gratuito en la acusación de Brecht. Alzarse e indignarse son dos cosas muy diferentes. Uno puede estar indignado sin actuar, por ejemplo por miedo, eso es entendible, pero muchísimo más acusador es Brecht cuando dice que ni indignación surge, se puede pensar que por indiferencia  y resignación, sea como fuere, es menos entendible para los que vienen después.)

Y, sin embargo, sabíamos (El traductor ignora que Brecht usa aquí por única vez, aparte del apartado I, el presente; es algo que pude significar muchísimo)
que también el odio contra la bajeza 
desfigura la cara. 
También la ira contra la injusticia
pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,
que queríamos preparar el camino para la amabilidad 

no pudimos ser amables.

Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos
en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros
con indulgencia.

(1938) 


Versión de Jesús López Pacheco (a su vez variación sobre la traducción directa del alemán de Vicente Romano), en Poemas y canciones Alianza Editorial, Madrid 1999. http://www.bsolot.info/wp-content/uploads/2011/02/Brecht_Bertolt-Poemas_y_canciones.pdf

Finalmente el original de Brecht

An die Nachgeborenen
I
Wirklich, ich lebe in finsteren Zeiten!
Das arglose Wort ist töricht. Eine glatte Stirn
Deutet auf Unempfindlichkeit hin. Der Lachende
Hat die furchtbare Nachricht
Nur noch nicht empfangen.

Was sind das für Zeiten, wo
Ein Gespräch über Bäume fast ein Verbrechen ist
Weil es ein Schweigen über so viele Untaten einschließt!
Der dort ruhig über die Straße geht
Ist wohl nicht mehr erreichbar für seine Freunde
Die in Not sind?

Es ist wahr: ich verdiene noch meinen Unterhalt
Aber glaubt mir: das ist nur ein Zufall. Nichts
Von dem, was ich tue, berechtigt mich dazu, mich sattzuessen.
Zufällig bin ich verschont. (Wenn mein Glück aussetzt, bin ich verloren.)

Man sagt mir: Iß und trink du! Sei froh, daß du hast!
Aber wie kann ich essen und trinken, wenn
Ich dem Hungernden entreiße, was ich esse, und
Mein Glas Wasser einem Verdurstenden fehlt?
Und doch esse und trinke ich.

Ich wäre gerne auch weise.
In den alten Büchern steht, was weise ist:
Sich aus dem Streit der Welt halten und die kurze Zeit
Ohne Furcht verbringen
Auch ohne Gewalt auskommen
Böses mit Gutem vergelten
Seine Wünsche nicht erfüllen, sondern vergessen
Gilt für weise.
Alles das kann ich nicht:
Wirklich, ich lebe in finsteren Zeiten!

II

In die Städte kam ich zur Zeit der Unordnung
Als da Hunger herrschte.
Unter die Menschen kam ich zu der Zeit des Aufruhrs
Und ich empörte mich mit ihnen.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.

Mein Essen aß ich zwischen den Schlachten
Schlafen legte ich mich unter die Mörder
Der Liebe pflegte ich achtlos
Und die Natur sah ich ohne Geduld.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mich gegeben war.

Die Straßen führten in den Sumpf zu meiner Zeit.
Die Sprache verriet mich dem Schlächter.
Ich vermochte nur wenig. Aber die Herrschenden
Saßen ohne mich sicherer, das hoffte ich.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.

Die Kräfte waren gering. Das Ziel
Lag in großer Ferne
Es war deutlich sichtbar, wenn auch für mich
Kaum zu erreichen.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.

III

Ihr, die ihr auftauchen werdet aus der Flut
In der wir untergegangen sind
Gedenkt
Wenn ihr von unseren Schwächen sprecht
Auch der finsteren Zeit
Der ihr entronnen seid.

Gingen wir doch, öfter als die Schuhe die Länder wechselnd
Durch die Kriege der Klassen, verzweifelt
Wenn da nur Unrecht war und keine Empörung.

Dabei wissen wir doch:
Auch der Haß gegen die Niedrigkeit
Verzerrt die Züge.
Auch der Zorn über das Unrecht
Macht die Stimme heiser. Ach, wir
Die wir den Boden bereiten wollten für Freundlichkeit
Konnten selber nicht freundlich sein.

Ihr aber, wenn es so weit sein wird
Daß der Mensch dem Menschen ein Helfer ist
Gedenkt unsrer
Mit Nachsicht.

Bertolt Brecht Werke: Gedichte 2. Vol. 12. Berlin: Aufbau-Verlag, 1988; pp. 85-7.