sábado, 7 de enero de 2017

Tendencia: la destrucción del placer de oír música. 


Hay dos modas actuales que nos sustraen lo más bello de oír música. Una es causada por ignorancia, la otra por flojera.

Comienzo con la segunda, que es la más nueva, y la más influenciada por la interacción de desarrollos tecnológicos con hábitos cotidianos.
En el oscuro pasado era imprescindible ir a un lugar específico para oír gente producir diversas melodías (=concierto), y hace solamente una o dos décadas atrás, para iniciar el rito del oír música, era menester poner un disco o un casete en un aparato reproductor. Hoy, sin embargo, los aparatos que llevamos cotidianamente con nosotros son capaces de almacenar y producir música = laptop o celular (sea en memoria del aparato o por internet); y buena parte del público los usa para ello. El problema de oír música mediante estos dispositivos - que nos están tan pero tan a la mano - es que son absolutamente incapaces de reproducir una buena parte del espectro musical. Por una simple razón: las ondas sonoras necesitan espacio físico para formarse. Los bajos (pero no solo ellos) necesitan una amplitud que la delgadez de los parlantes de una laptop, amén de un celular, llanamente no pueden proveer (no, NINGUNA marca). Como ejemplo: al ver una peli de suspenso en laptop, te pierdes, inevitablemente, los bajos que construyen la tensión.
El efecto de la flojera de no conectar un parlante o  audífonos buenos (y no solo aquellos que bastan para escuchar la voz de un interlocutor) lleva, como tendencia, que las exigencias del consumidor hacia la calidad sonora tanto del reproductor como de la grabación misma sean cada vez más bajas.

El segundo punto es más antiguo, rige hace décadas. La ignorancia acerca de como percibimos las frecuencias sonoras lleva a creer que mayor volumen significa oír más. El oído no funciona así, y en realidad, no es difícil entender lo absurdo de la idea si uno se detiene un instante a imaginar como funciona el oído, nuestro sentido más elaborado, más exacto, y más sensible.
En consecuencia vemos que lo que rige hoy por hoy la promoción de aparatos es, si hablamos de números, su volumen y no su rango de frecuencias (o su diseño con o sin lucecitas).
Otra consecuencia de la ignorancia de lo que es frecuencia es la manipulación de ecualizadores: hay gente que sigue pensando que "bajos" y "altos" es volumen. No, siento comunicar que solo donde dice volumen se manipula el volumen, el resto es ... distorsión. Ejemplos: en casi toda fiesta vemos que los ecualizadores del amplificador destrozan el cuidadoso trabajo del profesional que grabó la canción con la que bailamos, casi cualquier tele viene con decenas de ecualizaciones que convierten la complejidad sonora de una película en una basofia de ruido (la única que le hace justicia al universo de trabajo detrás del soundtrack es "flat"= plano = neutro), y sobre todo, no hay parlante en evento donde algún genio no ha subido toda perilla (inclusive, si la halla, una llamada "echo") convirtiendo la voz del tipo con el micrófono en un mix entre el tono metálico de C-3PO y la claridad de R-2D2. En otras palabras: si en alguna conferencia les parece que el ponente no sabe articular, es probable que alguien muy inteligente ha subido cuanta perilla halló. Ayuden al expositor y al público, muevan todo hacia 0, excepto aquello donde dice volumen (caso dado también gain=volumen de entrada).
La noción de equiparar volumen con calidad ha llevado al loudness-war - que afecta también los discos de las bandas buenas:
http://soundcheck.com.mx/por-que-las-grabaciones-de-hace-treinta-anos-suenan-mejor-loudness-war/

Una idea desgraciadamente asociada al segundo punto es que mayor volumen implica mejor ánimo, con el efecto de que en todo tipo de actividades, desde reuniones en casa hasta eventos públicos, se suba el volumen sin ningún criterio ni de alcance (hasta qué distancia necesaria se oye todas las frecuencias) ni de daño. Daño, exacto, pues a partir de 80 db hay daño posible, según el tiempo de exposición. A diferencia de algunos animales, nuestro oído no se regenera, y niños son obviamente más sensibles.
https://www.nidcd.nih.gov/es/espanol/perdida-de-audicion-inducida-por-el-ruido

Propongo al amable lector un experimento al respecto: baje cualquier aplicación de celular para medición de decibles, y explore su entorno. Sobre todo si tiene hijos: vigile su exposición. Yo tengo a una cuadra un colegio de primaria  (Sta Rita de Casia), los micros de los moderadores en sus eventos deportivos (amén los musicales) suelen sobrepasar los 85 decibeles midiendo detrás de la pared del plantel, así que calculo que los niños están expuestos a más de 100. En un evento de danzas me exasperó no poder oír en mi depa, con ventanas cerradas, mi peli con audífonos puestos, así que fui y pregunté (aún no usaba la aplicación) cuanta potencia habían usado: si no mal recuerdo, eran 30mil watts para un público a max 8 metros de distancia. Lo peor es que el sonidista estaba no delante, sino detrás de los parlantes - obviamente donde menos y peor se les oye.

Es una pena que estas dos tendencias sigan creciendo, no solo por lo que significa para el intenso trabajo de los que gestan las grabaciones que llegamos a oír, sino en especial por el universo de placer que perdemos.

sábado, 26 de abril de 2014

La Regla

Coctel esta vez no con Amaretto, sino Contrieau

La idea es que el Contrieau es de naranja, es dulce, y a mi parecer le falta el sabor de la cáscara. La cascara es amarga, pero aromática. Entonces, procedo:
Para que los sabores se vayan desdoblando lentamente = Hielo apenas sobresaliendo. pE 3 cubos.
Para el amargo ligero, como excipiente general, = dos medidas de Agua tónica.
Para la naranja, su aroma y dulzor = una medida de Cointreau.
Para potenciar el aroma de la naranja, como lo hace la cáscara, hacia los lados del paladar = 1/4 de medida de Anís seco (o máximo media).
Para darle un último toque de amargura que se quede como echo en el cogote = un chorrito de Angostura. No unas gotas, un chorrito. En México venden una botella grande, no es tan amarga, me sorprendió que me vendiesen eso al pedir Angostura, pero para este trago va muy bien.

El orden es importante, pues el Contrieau y el Anís se separan, el trago adquiere una transparencia texturizada y el angostura demora en mezclarse - lo cual le da el nombre al trago. Por ello se sirve sin mezclar de alguna manera. Se recomienda tomarlo sin mezclar.

Sube rápido, ya que los amargos ocultan el alcohol, y el dulce lo potencia.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Unsere selbstverschuldete mediale Unmündigkeit

No creo en la verdad, sino en veracidad. Pero en lo que refiere medios, no es el punto la "verdad" real, sino la "formada", y de ello hablaré aquí. Nuestra ignorancia medial es autoinfringida, mientras no cuestionemos constantemente la información con la que somos alimentados, y nos alimentamos, y somos formados (y aquí no NOS formamos) a imagen y semejanza de intereses básicamente económicos....

Hoy en dia vuelve a tener validez las frases de una época pasada: la ilustracion. En alemán la época se llama Aufklärung, que es como aclaración, tiene más una idea de explicar las cosas, de aclararse el saber. por ejemplo, cuando los padres les dicen a los niños como funciona el sexo, se usa el mismo término. Qué claridad tenemos de lo que está detrás de cuál información recibimos cómo y cuándo?

Y peor: la culpa es sólo nuestra. La definición de Kant de esa época describe lo que hoy en día debería pasar, y no pasa, con nuestro manejo de medios: Aufklärung ist der Ausgang des Menschen aus seiner selbstverschuldeten Unmündigkeit. ≈ "Ilustración" es la salida (por medios propios, verbo activo) del ser humano de su autoINdecisión que se inflige a sí mismo.

Intraducible es Unmündigkeit. Mündig viene de tener boca, y describe cuando una persona entra en lo que hoy llamamos mayoría de edad: tiene voz y voto, y la capacidad de decidir por sí mismo sobre sí mismo. Lo llamaré autodecisión. UN- es la falta de eso, o sea, no poder tener voz, y él la define como la INCAPACIDAD de usar el propio raciocinio sin ayuda externa.
Aplicado a los medios: No tenemos la capacidad de pensar por cuenta propia, pues nuestra opinion y entendimiento son guiados por los medios. Interpretamos no leyendo entre lineas, sino los titulares... (bueno, si no nos esforzamos por ser críticos) = ovejitas fáciles.

Y peor nuevamente: nos la infligimos a nosotros mismos, pues también según su definición de selbstverschuldet, esto es nuestra propia culpa pues la causa no es falta de raciocinio, entendimiento o incapacidad de formarse una opinion, sino mera falta de decisión y valentía/ánimo, de usarlos sin la guía de otro. Aplicado a los medios: nuestra ignorancia es por culpa propia pues tenemos la capacidad de cuestionar, investigar otras fuentes, ser escépticos - pero nos da flojera. para mi, escepticismo es no-flojera....

Hoy en día casi no hay nada que restringa ni nuestra capacidad de acceder a información (si lo intentamos de manera suficientemente fuerte, aunque sea aprendiendo con manuales online a hackear páginas con información clasificada de delitos gubernamentales - no es mi caso, pero es posible) ni a aprender a administrar, digerir y procesar esa información (por ejemplo aprendemos a escoger fuentes, identificar seriedad, cotejar, contrastar, cuestionar, etc) 
Así que suerte no parece un factor relevante. Si tenemos el acceso a haber aprendido a leer y a una computadora, las excusas son mínimas.

Kant dice que la frase insignia de aquella época era: ‚Sapere aude!' = atrevete a pensar! ten la valentía de usar tu entendimiento propio.

Hoy, en época tan mediatizada, donde no somos más que aquello de lo que nos enteramos, y lo somos de la manera en la que nos enteremos de ello, vuelve la necesidad de aclararse la voluntad de opinión.
Hablemos entonces de ilustración medial.

ILUSTRACIÓN MEDIAL
La ilustración medial es la salida del hombre de su 'minoría de edad' medial autoinflingida. La 'minoría de edad' medial significa la incapacidad de poder servirse de su propio entendimiento y capacidades para seleccionar y analizar información sin tener que recurrir a una guía llevada por intereses mediales ajenos. Esta 'minoría de edad' medial es autoinflingida cuando la causa de ella no reside en la carencia de entendimiento o de la disponibilidad de fuentes de información (en especial Internet), sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de ello sin la tutela de intereses mediales ajenos. El lema de la ilustración medial es entonces: ¡'Sapere aude, videre aude [lat. "atrévete a pensar, atrévete a mirar"]! ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón y curiosidad!
Traducción de la variación propia de la respuesta de Kant a la pregunta "¿Qué es la ilustración?" en Berlinische Monatsschrift, 1784, 2, págs. 481–494

Übersetzt von meiner eigenen Variation Kants - ich hoffe, man vergibt mir diese ernste Persiflage:
 
Mediale Aufklärung ist der Ausgang des Menschen aus seiner selbst verschuldeten medialen Unmündigkeit. Mediale Unmündigkeit ist das Unvermögen, sich seines Verstandes und eigener Fähigkeit der Informationsauswahl und -analyse ohne Leitung fremder medialer Interessen zu bedienen. Selbstverschuldet ist diese mediale Unmündigkeit, wenn die Ursache derselben nicht am Mangel des Verstandes oder der zur Verfügung stehenden Informationsquellen (insbesondere Internet), sondern der Entschließung und des Mutes liegt, sich ihrer ohne Leitung eines anderen zu bedienen. ‚Sapere aude, videre aude [lat.: „wage es, zu denken, wage es, zu schauen“]! Habe Mut, Dich Deines eigenen Verstandes und Wissensdrangs zu bedienen!‘ ist also der Wahlspruch der medialen Aufklärung. 

Variation auf Kants Beantwortung der Frage: Was ist Aufklärung? Berlinische Monatsschrift, 1784, 2, S. 481–494.

audere (lat.: „wagen“, „wollen“, „begierig sein“), sapere (lat.: eigentlich: „schmecken“; Wz. sap-, „schmecken“, „riechen“, „merken“, ahd. int-sebjan, „bemerken“; im übertragenen Sinn: „Weisheit erlangen“, „verstehen“), siehe Wikipedia zu Horaz "Dimidium facti, qui coepit, habet: sapere aude, incipe" (http://de.wikipedia.org/wiki/Sapere_aude), und videre ist neben sehen/schauen auch verstehen, erfahren, erkennen, kümmern, begreifen, betrachten, erblicken (http://www.frag-caesar.de/lateinwoerterbuch/videre-uebersetzung.html) 

miércoles, 12 de febrero de 2014

A los nacidos después


A los nacidos después

I
Verdaderamente, vivo en tiempos oscuros. 
Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa 
devela insensibilidad. El que ríe
es porque simplemente aún no ha recibido
la noticia terrible.

¡Qué tiempos son estos, en los que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque implica callar sobre tantas alevosías! 
Ese hombre que cruza tranquilamente la calle, 
¿quizás no sea alcanzable para sus amigos
cuando lo necesiten?

Es cierto: aún me gano la vida.
Pero creedme: es pura casualidad. Nada
de lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado. (Si mi suerte acabara, estaría perdido.)

Me dicen: «¡Come y bebe! ¡Estáte contento de tener!» 
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como y 
mi vaso de agua le hace falta a quien muere de sed?
Y sin embargo como y bebo.

Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros dicen lo que es sabiduría: 
apartarse de las luchas del mundo y transcurrir sin miedo 
nuestro breve tiempo.
arreglárselas también sin violencia,
retribuir con bueno lo malo,
no satisfacer los deseos sino olvidarlos: 
tal vale como sabiduría.
Pero todo esto yo no puedo hacer: 
verdaderamente, vivo en tiempos oscuros.

II
Llegué a las ciudades en tiempos del desorden, 
cuando el hambre reinaba.
Me mezclé entre los hombres en tiempos de rebeldía 
y me indigné con ellos.
Así pasó el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Mi pan lo comí entre las batallas.
Me eché a dormir entre los asesinos.
Del amor cuidé sin prestarle atención
y la naturaleza la miré con impaciencia. 
Así pasó el tiempo 
que me fue concedido en la tierra.

Las calles desembocaban en el pantano de mi tiempo. 
La lengua me delató al carnicero.
Poco pude yo. Pero los gobernantes
estarían más seguros sin mí, eso esperaba yo.
Así pasó el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Escasas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos.
Se podía ver claramente, si bien para mí 
casi inalcanzable.
Así pasó el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

III
Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
pensad,
cuando habléis de nuestras debilidades,
también en el tiempo oscuro,
de los que os habéis escapado.

Cambiábamos más a menudo de país que de zapatos
a través de las guerras de clases, desesperados
cuando sólo había injusticia y no indignación. 

Y eso que sabemos:
que también el odio contra la bajeza 
desfigura la cara. 
También la ira contra la injusticia
enronquece la voz. Ay, nosotros,
que queríamos preparar el suelo para la amabilidad 
no pudimos ser amables nosotros mismos.
Pero vosotros, cuando llegue el tiempo
en que el hombre sea al hombre una ayuda,
pensad en nosotros
con indulgencia.

(1938)

Necesitaba una traducción de An die Nachgeborenen de Brecht. Hallé una traducción de J. López Pacheco que no me satisfizo, y la retoqué. Básicamente me pareció buena con muy importantes aciertos, con algunas cuestiones variables según el gusto, otras que cambian un poco el tenor pero pueden ser libertades para lo poético, pero sí algunas que tergiversan a mi parecer el contenido. La cito a continuación, con comentarios solo en esas partes que creo se malentendieron.



A los hombres futuros
(esto es lo primero: este poema toca un tema de gran relevancia en la asimilación alemana de su pasado: la acusación de las generaciones posteriores de inactividad a los que vivieron el nazismo. No se trata de que es el futuro, se trata de lo que ellos no vivieron lo que vivieron aquellos a los que acusan. Por ello, no basta decir futuros, son los que nacen después del tiempo en cuestión. Aquí lo literal es imprescindible)

1
Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos. 
(Yo uso oscuro para diferenciar dunkel de finster)
Es insensata la palabra ingenua. 
Una frente lisa revela insensibilidad. El que ríe
es que no ha oído aún la noticia terrible,
aún no le ha llegado.


¡Qué tiempos estos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías! 

Ese hombre que va tranquilamente por la calle, 
¿lo encontrarán sus amigos
cuando lo necesiten?


Es cierto que aún me gano la vida.
Pero, creedme, es pura casualidad. Nada
de lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado. (Si mi suerte acabara, estaría 
perdido.)  (ese si: Brecht no usa tanto el condicional, el wenn puede ser tb un cuando, pero es difícil hallar opciones)

Me dicen: «¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!» 
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como
y mi vaso de agua le hace falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.


Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros explican la sabiduría: 
 
apartarse de las luchas del mundo y (el traductor usa a menudo plurales, yo no los usaría tan despreocupadamente, puede haber una intención detrás del singular = la guerra, el tiempo, etc)
transcurrir sin inquietudes  (inquietud me parece demasiado ligero para Angst)
nuestro breve tiempo.
Librarse de la violencia,
dar bien por mal,
no satisfacer los deseos y hasta (
No estoy de acuerdo con el hasta, pues suena a posibilidad, la cual Brecht no enuncia, es más categórico)
olvidarlos: tal es la sabiduría. (
Más que "tal es", Brecht lo relativiza con "gilt" = "vale por". Es un escepticismo importante)
Pero yo no puedo hacer nada de esto: verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.


2
Llegué a las ciudades en tiempos del desorden, 

cuando el hambre reinaba.
Me mezclé entre los hombres en tiempos de rebeldía 

y me rebelé con ellos. (la diferencia entre la acción (rebelarse) y la intención/sentimiento (indignación) me parece relevante)
Así pasé el tiempo 
(Brecht no usa "so verbrachte ich die Zeit" (expresión también bastante común), sino "so verging" (más de textos bíblicos), o sea no hay tanto el activo sino el pasivo, por ello creo que pasó en vez de pasé es más adecuado)
que me fue concedido en la tierra.



Mi pan lo comí entre batalla y batalla.
Entre los asesinos dormí.
Hice el amor sin prestarle atención (
Esto si me parece una adición que cambia el texto de manera muy invasiva. Brecht no habla de hacer el amor, habla del amor. Pflegen es cuidar pero también lo que se ejercita cotidianamente, con acento en lo cotidiano y no en el ejercitar o hacer. Por lo tanto que en español exista la frase "hacer el amor" no significa que en alemán el coito se asocie con "hacer" (calculo de ahí proviene el malentendido y sobreentendido del traductor), la expresión es muy diferente: dormir con alguien. El amor aquí mencionado puede ser el de pareja, el romántico que se pierde por falta de atención (las relaciones tan apuradas como inestables, tan desesperadas como cortas marcan muchos testimonios), también puede ser el entre humanos (el tono del poema tiene algo de textos al estilo de la biblia, o sea podría ser el tipo cristiano) y por lo tanto una traición a lo que se quiere profesar, etc. El punto aquí es la contradicción entre el cuidado de pflegen y la falta de cuidado. Claro que la cercanía de "schlafen legen" en la linea anterior puede permitir la asociación de echarse a dormir entre asesinos y echarse a dormir con alguien = sexo, pero es una connotación secundaria comparada demasiado forzada por el traductor, en especial porque anula un universo de otras posibilidades más cercanas, y para mi más tristes.)
y contemplé la naturaleza con impaciencia. 

Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra.

En mis tiempos, las calles desembocaban en pantanos. (Aquí interpreto una dualidad difícil de traducir. Por la posición de zu, ese pantano puede ser el que lleva al tiempo, o sea el que se interpone. Pero mucho más relevante es que la historia en la república de Weimar llevó del Nacionalsocialismo, al cual diversas interpretaciones asocian a la metáfora del pantano - pues un pantano se puede secar (trockenlegen), como el Nacismo combatir. No entiendo porqué el traductor usa plural.)
La palabra me traicionaba al verdugo. (Pienso que debe haber una razón por la cual Brecht no usa Wort sino Sprache. Wort puede ser escrito, Sprache puede ser la manera de expresarse. Por ello, la palabra implica otra cosa que la lengua. Y verraten no es solo traicionar, también es develar, enseñar)
Poco podía yo. Y los poderosos
(Pienso que "poderosos" es una opción inadecuada. No todo poderoso gobierna)
se sentían más tranquilos sin mí. Lo sabía 
(Esto es llanamente una tergiversación. Lo de poner ruhig, tranquilo, contra el original sicher, seguro, es libertad de traductor aunque cambia las asociaciones, pero el que Brecht tuviese la esperanza (hoffen) de que sin él se hubieran sentido menos amenazados o al menos incomodados, es totalmente otra cosa que una certeza de "saber". No entiendo ese cambio innecesario con grandes consecuencias en la interpretación de las sensaciones del autor)
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.


Escasas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos aún.
l (Este aún y el ya son dos adiciones innecesarias, y cambian la idea: Brecht no connota que ese objetivo fuese alcanzable "mas adelante" por el o ellos, como por ejemplo la resistencia en Alemania, fue inducido al final por la fuerzas externas = el ejército de los aliados. Entiendo el no querer ser demasiado literal si se desea más poesía, pero no comprendo tantas adiciones que no le suman, y cuya ausencia no le resta, fluidez y belleza al lenguaje)
Ya se podía ver claramente, aunque para mí fuera 

casi inalcanzable.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.


3
Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
cuando habléis de nuestras debilidades,
pensad también en los tiempos sombríos
de los que os habéis escapado.


Cambiábamos de país como de zapatos
a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos 

donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella. (Nuevamente este cambio gratuito en la acusación de Brecht. Alzarse e indignarse son dos cosas muy diferentes. Uno puede estar indignado sin actuar, por ejemplo por miedo, eso es entendible, pero muchísimo más acusador es Brecht cuando dice que ni indignación surge, se puede pensar que por indiferencia  y resignación, sea como fuere, es menos entendible para los que vienen después.)

Y, sin embargo, sabíamos (El traductor ignora que Brecht usa aquí por única vez, aparte del apartado I, el presente; es algo que pude significar muchísimo)
que también el odio contra la bajeza 
desfigura la cara. 
También la ira contra la injusticia
pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,
que queríamos preparar el camino para la amabilidad 

no pudimos ser amables.

Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos
en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros
con indulgencia.

(1938) 


Versión de Jesús López Pacheco (a su vez variación sobre la traducción directa del alemán de Vicente Romano), en Poemas y canciones Alianza Editorial, Madrid 1999. http://www.bsolot.info/wp-content/uploads/2011/02/Brecht_Bertolt-Poemas_y_canciones.pdf

Finalmente el original de Brecht

An die Nachgeborenen
I
Wirklich, ich lebe in finsteren Zeiten!
Das arglose Wort ist töricht. Eine glatte Stirn
Deutet auf Unempfindlichkeit hin. Der Lachende
Hat die furchtbare Nachricht
Nur noch nicht empfangen.

Was sind das für Zeiten, wo
Ein Gespräch über Bäume fast ein Verbrechen ist
Weil es ein Schweigen über so viele Untaten einschließt!
Der dort ruhig über die Straße geht
Ist wohl nicht mehr erreichbar für seine Freunde
Die in Not sind?

Es ist wahr: ich verdiene noch meinen Unterhalt
Aber glaubt mir: das ist nur ein Zufall. Nichts
Von dem, was ich tue, berechtigt mich dazu, mich sattzuessen.
Zufällig bin ich verschont. (Wenn mein Glück aussetzt, bin ich verloren.)

Man sagt mir: Iß und trink du! Sei froh, daß du hast!
Aber wie kann ich essen und trinken, wenn
Ich dem Hungernden entreiße, was ich esse, und
Mein Glas Wasser einem Verdurstenden fehlt?
Und doch esse und trinke ich.

Ich wäre gerne auch weise.
In den alten Büchern steht, was weise ist:
Sich aus dem Streit der Welt halten und die kurze Zeit
Ohne Furcht verbringen
Auch ohne Gewalt auskommen
Böses mit Gutem vergelten
Seine Wünsche nicht erfüllen, sondern vergessen
Gilt für weise.
Alles das kann ich nicht:
Wirklich, ich lebe in finsteren Zeiten!

II

In die Städte kam ich zur Zeit der Unordnung
Als da Hunger herrschte.
Unter die Menschen kam ich zu der Zeit des Aufruhrs
Und ich empörte mich mit ihnen.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.

Mein Essen aß ich zwischen den Schlachten
Schlafen legte ich mich unter die Mörder
Der Liebe pflegte ich achtlos
Und die Natur sah ich ohne Geduld.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mich gegeben war.

Die Straßen führten in den Sumpf zu meiner Zeit.
Die Sprache verriet mich dem Schlächter.
Ich vermochte nur wenig. Aber die Herrschenden
Saßen ohne mich sicherer, das hoffte ich.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.

Die Kräfte waren gering. Das Ziel
Lag in großer Ferne
Es war deutlich sichtbar, wenn auch für mich
Kaum zu erreichen.
So verging meine Zeit
Die auf Erden mir gegeben war.

III

Ihr, die ihr auftauchen werdet aus der Flut
In der wir untergegangen sind
Gedenkt
Wenn ihr von unseren Schwächen sprecht
Auch der finsteren Zeit
Der ihr entronnen seid.

Gingen wir doch, öfter als die Schuhe die Länder wechselnd
Durch die Kriege der Klassen, verzweifelt
Wenn da nur Unrecht war und keine Empörung.

Dabei wissen wir doch:
Auch der Haß gegen die Niedrigkeit
Verzerrt die Züge.
Auch der Zorn über das Unrecht
Macht die Stimme heiser. Ach, wir
Die wir den Boden bereiten wollten für Freundlichkeit
Konnten selber nicht freundlich sein.

Ihr aber, wenn es so weit sein wird
Daß der Mensch dem Menschen ein Helfer ist
Gedenkt unsrer
Mit Nachsicht.

Bertolt Brecht Werke: Gedichte 2. Vol. 12. Berlin: Aufbau-Verlag, 1988; pp. 85-7.

miércoles, 12 de junio de 2013

El engaño implícito al decir “Es un hecho”


Cuándo no oímos, como fundamentación, el típico “pero es un hecho”. Cual si eso fuese suficiente verdad. Pero en realidad no es más que una estrategia que en el mejor de los casos se basa sobre un autoengaño, y la mayoría de las veces apabulla pero no convence. Y porqué no convence? Pues porque no es una realidad que pueda satisfacer, ya que ignora, en ocasiones con propósitos de manipulación retórica pero las más por simple inconsciencia, que todo hecho se da en contexto. Un contexto de hechos, y un contexto de lectura - un qué y un cómo.

Selección:
A qué me refiero? Para comenzar, un hecho está rodeado por un cierto contexto, del cual lo selecciono. Así que surge la pregunta: porqué tomo ese hecho y no otro? Porqué me fijo en este y no en aquel? Pues porque me interesa - lo selecciono con una intención. Tomo los que apoyan mi posición, y claro, no tomo los que no la apoyan, pero eso no elimina lo que podría debilitar mi argumento. Toda selección es al fin y al cabo una manipulación en el sentido más general, en el sentido que siempre conducimos, sin mala voluntad, a nuestro interlocutor hacia cierto punto. También cuando ese interlocutor somos nosotros mismos y nos queremos convencer de algo.  
Siempre se da una selección, sea entre hechos o de datos dentro de un hecho. En el marco de mi argumentación, espero que se considere cierto aspecto de el hecho enuncio. Por ejemplo, al decir “es un hecho que esta piedra pesa 2 kilos”, estoy poniendo énfasis en su peso y no en su color, o su posición, o su material.

Aclararé la idea de la selección con un ejemplo que espero aclare rápidamente el criterio: Cuando tomo una foto, selecciono un encuadre. Nadie duda que la foto (a menos que hablemos de retoque de imagen) representa la realidad fielmente, pero no puede representar lo que está fuera del encuadre - y que también eso es parte de la misma realidad. Si como fotógrafo de prensa elijo qué voy a fotografiar, también estoy decidiendo qué no, y esta elección de qué voy a transmitir es al fin y al cabo una interpretación.
Así que si oímos que algo es un hecho, es bastante relevante reflexionar acerca de las razones, y cuestionarlas caso dado, por las que aquel hecho es mencionado y porqué justamente ese y no otro.


Interpretación:
Ya hablé de que la selección misma es una interpretación. La lectura lo es en mucho mayor grado. Si le digo a alguien “es un hecho”, se lo estoy diciendo a alguien, o sea es algo dirigido a alguien, quien ha de entenderlo de alguna manera específico. El “hecho” será usado para demostrar algo, será interpretado hacia algo. En otras palabras, el hecho no es independiente del contexto en el que de ser entendido. 
Nuevamente un ejemplo que espero sirva para ilustrar el punto: A menudo vemos el uso prolífico de estadísticas, pero los mismos datos pueden ser interpretados por diferentes autores para “demostrar” diferentes posiciones. Me puedo servir de los mismos números sobre la cantidad de armas vendidas para sustentar que hay mucha violencia en Estados unidos, o que la industria armamentista está en patente crecimiento. Los números no mienten, en ninguno de los dos casos, ni yo al enunciarlos, pero si creo que eso es un dato objetivo y que la lectura no es subjetiva, ahí sí me engaño, y caso dado lo intento con mi interlocutor. Así que qué saco de los números, o qué saco de los hechos, para qué los enuncio?
Por lo tanto: el que algo sea “un hecho” demuestra muy poco, demuestra de qué quiero hablar, qué veo del mundo y cómo lo veo y quiero que sea visto, pero ante un mundo tan múltiple, realmente dice poco de él, y poco de alguna realidad, de alguna verdad. No es un criterio de veracidad que trascienda contundentemente lo retórico. Y sólo puede ser de alguna utilidad si es que nos preguntamos, antes de esgrimirlo, porqué veo lo que veo y porqué lo veo como lo veo.


Al fin y al cabo, este cuestionamiento de que decir “es un hecho” basta para fundamentar alguna noción de verdad o realidad, pretende poner en tela en juicio también el entusiasmo cuando se cree ciegamente en los resultados experimentales de algunos conceptos de ciencias, en especial lo que el vulgo entiende bajo ciencia natural. Ejemplo simplón: Si una rata blanca hace lo que yo esperaba que hiciera, lo que termino demostrando en realidad no es mucho más que la existencia de mi expectativa. 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Viscicitudes en un Spa

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Andaba yo por el aeropuerto de Lima con mucho tiempo, y, por razones que no diré aquí, sentía la necesidad de mimarme, de hacerme bien, de sentirme bien tratado. Divisé un Spa, ofrecían masajes y reflexología, aparte de otras cosas que no me interesaban mayormente (manicure, pedicure, depilación y derivados, lo que suele buscar su público general, el género femenino). Vi el menú, no me podía pagar un masaje, pero sí una afeitada. Salía la foto de un tipo con un paño caliente en la cara y una faz de gozo y relajación envidiables, así que quise emularlo. Tras mucho cavilar, me animé, sobre todo porque mi barba ya tenia meses en la que solo la acortaba y me molestaba.
Entre, me sentaron en un sillón grande y reclinable, que me permitía inclusive subir las piernas, como los de los dentistas pero suave y lujoso. Se me acercó la dama con la cuchilla de afeitar (esos tipo cuchillo) y ahí comenzaron los problemas.

Agarra la espuma de lata y me la quiere echar. ¿Qué, no me va a poner un paño caliente? ¿Paño? Sí, para humedecer la barba. Bueno, me explico que no solía afeitar. Ok, le explique a mi vez que los hombres nos ponemos agua caliente para suavizar la piel. Ah. Fue a preguntar a su colega al lado, la que sabia todo, y esa le contestó: No, la foto es solo referencial (sic!). Así que adiós relajación. Ok, seguiré envidiando al de la foto. Le dije si no tenía al menos agua, pues en la misma lata de espuma dice Humedezca la piel. Amablemente, pues tenia buena disposición de acceder a mis pedidos como aquel que se suele afeitar, me la trajo, y me comenzó a humedecer la barba con un pad, o sea, no se mojaba la piel sino la puntita de los pelos. Luego esparcía la espuma por segmentos. Le recomendé esparcirla por toda la barba para irla suavizando, pero creo que más elegante se veía si me la ponía por partes, pues continuó en eso. Me pasaba la cuchilla, yo percibía como escarbaba ese instrumento mi piel, ya que estaba seca, y por más cuidado que ponía la operadora, me sentía como jardín rastrillado. A veces notaba un pequeño corte. Al llegar al mostacho le pedí poder mojarme yo mismo bien la piel, pues esa es la parte más difícil. Y notaba como se le atracaba la cuchilla. Le recomendé hacer la primera pasada en dirección del pelo y recién luego en contra, etc. Igual, obviamente por no haber suavizado la piel ni el pelo con el extrañado paño o agua muy caliente, se atracaba el rastrillo.

En fin, terminó, y continuaron los problemas. Donde yo esperaba un fino y caro (pues barato no era el lugar) After Shave, apareció un spray de alcohol al 95%. Me preguntó si aguantaba, le dije pues si, ni modo, pues esto había que desinfectarlo. Mentiría si dijese que, encima por el efecto de piel a tajo abierto, no ardió mucho. Comenté que había un producto para después de afeitarse que desinfecta pero de manera menos agresiva, con aditamentos que cuidan la piel, y que justamente se llama After Shave. Dijo que mi piel parecía algo delicada, supongo después de ver de que color y en que estado había quedado.. Luego me puso un poco de un gel con aloe vera, que supongo al fin era el tratamiento especial, aunque venia en un pequeño tubito rellenado.
Al final me acerqué a la administradora de turno y le apunte algunas sugerencias: POR FAVOR USEN PAÑO CALIENTE Y AFTER SHAVE. Me dijo que la operadora era nueva, pero le contesté que ella había hecho su mejor esfuerzo, obviamente, el problema era que el lugar muy elegante especializado en mujeres ofrecía servicios para hombres pero no consideraba de manera alguna nuestras características ni necesidades. Le comenté que la única afeitada al seco que hacemos es con máquina, que es indispensable considerar el agua caliente para ese pelo que es duro, y si tenían tantos productos elegantes y caros para mujeres, pues seria de esperar que tuviesen alguno para hombres. Todo claro en la mejor onda, les pedí tratamiento de acuerdo a la especie animal, y les recomendé el After Shave de Weleda, excelente para piel sensible como la mía afirmé, o sensibilizada a rastrilladas en seco, como la mía, pensé.

Salí sobándome la cara pero, la verdad, también divertido y sonriendo por lo absurdo de la situación. Me vi en un espejo, mi cara estaba roja y con algunos puntitos más rojos, donde había habido un cortesito. Pasó más de una semana para que mi cara dejase de verse como campo arado de marte…

Aprendí: Si vas a gastar dinero en bienestar, sobretodo en lugares especializados, asegúrate que la gente sepa lo que hace.. Y si, hombres en realidad no estamos considerados como público en esos lugares, es cierto, digan lo que digan…

martes, 25 de septiembre de 2012

Logbuch eines Ausgewanderten beim Heimatbesuch


oder: Ist das Leben in Lateinamerika wirklich freudvoller als in Deutschland?


Lima Dez 2007

- Stadt ohne Regen, Stadt ohne Schatten (wegen verwolkter Sonne)
- Idealisierung der Heimat, diesbezüglich erwartete Enttäuschungen traten nicht ein. Vielleicht sind 3 Monate zu kurz dazu?
- Ankunft: Alles fremd, und dennoch vertraut. Ich bin Fremder, habe Akzent.
- Chaos: Overdosis von Inputs -> trotzdem entspannend (zu spät kommen ist kein Druck, usw.)
- Essen: ungehörte Zutaten, alles frisch, ging 4 Bananen (süß, sehr weich, ohne sandigen Geschmack) um die Ecke einkaufen.
- Lucuma Eis – Pisco Sour, Coca Tee
- Kreativität-fördernd, Ideen tauchen konstant auf (wie bei meinem Freund Ulises)
- Das Dunkle: desesperanzador = die Hoffnung wird erstickt – aber die vom wem? Die meine, wenn ich die schwierige Lebenslagen sehe, die meine als einer von außen?
- Strassenkinder. Der kurze Kontakt mit ihnen kann freudvoll, gar spielerisch sein. Aber oft sind sie auch abgebrüht. Traurig zu merken.
- Meine Erwartung menschlicher Kontakt: gibt es wirklich weniger Blickkontakt in Deutschland? Gleichsam hier auf jeden Fall mehr Aufmerksamkeit. Freundliche Grundeinstellung (in Worten meiner Mutter, die als Deutsche vor 40 Jahren eingewandert ist). Es ist viel leichter, einer Gruppe (zB Unterhaltung) beizutreten.
- Wie kann ich denn immer noch meine Eltern vermissen, wenn ich mit ihnen bin? Bin im Zimmer, sehe ein altes Spielzeug (besser gesagt, die Bauanleitung dazu), bin ergriffen wegen meinen Eltern, Tränen in den Augen, und unterdrücke das Schluchzen, um sie nicht aufzuwecken, da sie nebenan schlafen...

Des Weiteren:
Wunderschöne Unterhaltungen mit Taxifahrer.

Thema Kurzfristigkeit, mini Logbuch:
• Freunde luden mich am 22 nachmittags für eine Grillparty am nächsten Tag um 17 ein. Ich sagte ich könnte wahrscheinlich nicht. Würde es aber versuchen.
• Am nächsten Tag machte ich Weihnachtsplätzchen bis 19:30, traf mich dann 2 st (von 21-23) und rief dann erst bei den Freunden an, um zu sehen, wohin sie gegangen waren. Die Grillparty ging weiter. Und sie erwarteten mich.
• Der Taxifahrer, kurz vor dem Haus, erkannte das er Freund der Familie war – ich hätte gleich den Namen des Freundes sagen können.
• Dort sagte mir meine gute Freundin Cristina, die Party wäre wegen mir!
• Die Musik, zu denen sie sangen, war die des Nachbarn, der bis 2 am laut Musik hatte, aber man sang mit und wenn die Lieder nicht gefielen, machte man Witze darüber. Und war laut im Garten bis man sich um 2 auflöste.
Also, in Vergleich mit Deutschland: nicht nur, dass die Polizei nicht wegen eigenem Krach kommt – man ruft sie auch nicht wegen des Kraches des Nachbarn, eher umgekehrt, die laute Musik des Nachbarn nimmt man, wie sie kommt, entweder mit Freude, mitsingend, oder darüber mokierend, spaßend = auch mit Freude. Beispiel einer anderen Lebenseinstellung.

Nun hänge ich hier in der Hängematte, es ist warm, die Vögel zwitschern , und ich frage mich, - ja, was Frage ich mich? Ich denke, dies ist Leben. Es ist besser in Peru? Kann ich wirklich sagen, dass die Lebensqualität wegen des Menschlichen besser hier ist (wie meine Mutter, um die 80, seit 40 Jahren eingewandert)? Wird es etwa so sein wenn ich hier selber wohne, oder hängt es am Haus meiner Eltern? Werde ich auch einen Garten haben, Platz für eine Hängematte? Auf jeden Fall Sonne...