lunes, 10 de septiembre de 2012

Cuando surge una ciencia?


En qué momento surge una ciencia? Cuando la fundan, y le dan un nombre? Hablemos de Arqueometría, una ciencia joven que recibe su nombre alrededor de 1950, en un congreso y una revista de habla inglesa. El interés de alcanzar más exactitud es típico de toda investigación, y no es poco natural recurrir para ello a toda herramienta que esté a la mano. No es de extrañar entonces que los investigadores que se interesaban por la historia a través de sus vestigios, llamémoslo arqueología, utilizasen herramientas de las ciencias naturales mucho antes de 1958. Será porque en ese entonces eran “científicos holísticos”, o sea, conocían muchas ciencias y cultivaban la “interdisciplinariedad” tan idealizada hoy en día? A mi parecer, esto último es una visión algo forzada, ya que el proceso de  especialización simplemente es un producto natural de la ampliación del conocimiento. Más conocimiento hay, más campos, y por consiguiente disciplinas, se van delimitando. Pues es una tendencia humana delimitar y clasificar para ordenar. Pienso que simplemente, al no existir Arqueometría separada de arqueología, no era una tema dedicarse a lo uno o a lo otro. Al igual que un investigador occidental de culturas orientales no tenia que decidir en el siglo 17 si quería ser o sinólogo o indólogo. Sin ir más lejos, hoy en día se encuentran en universidades alemanas diferencias disciplinares con campos de investigación que en una facultad latinoamericana son cubiertas por una sola disciplina. Por ejemplo campos de interés de la culturología empírica podrían ser incluidos hasta cierto punto por una facultad de antropología, aunque haya diferencias en lo que refiere la temática y praxis que se consideren tradicionales y típicas en susodicha facultad. Pero también podría integrarse a otra, sobre eso hablo más abajo. La necesidad de diferenciar disciplinas dependerá de la demanda, y de los avances en herramientas de investigación. Quizá aparezcan, de acuerdo al desarrollo de intereses, nuevos campos dentro de la arqueología que al volverse más complejos y con métodos propios, igualmente se separarán de esta, y probablemente el arqueólogo de hoy recibirá en 100 años también el mismo calificativo de “holístico”, es decir, de amplios intereses poco especializados.
Entonces, la Arqueometría surgió antes de que fuese llamada como tal? Surge exactamente en el instante en el cual aparece el interés por aplicar herramientas metodológicas de diversas ciencias naturales a los campos de investigación de la arqueología? Y eso exactamente cuándo fue? Parece bastante improbable poder fijar un momento “exacto”.

Quizá la pregunta esté mal planteada. Quizás las ciencias no surgen. Quizás sea más bien un proceso de solidificación. O tal vez habría que comenzar preguntando qué es una ciencia. Si la consideramos como un complejo compuesto de temas de investigación y métodos correspondientes, entonces parece tratarse de un proceso de solidificación y su delimitación de otras. Pero si esa delimitación realmente depende del nombre,  sí se podría hablar de su surgimiento. Sin embargo, del nombre dependen pocas cosas, pues muchas están latentes sin ser nombradas.

Por ejemplo la filosofía.
Aquí saltaran algunos. No es considerada una ciencia, pero yo aquí entiendo bajo ciencia no la idea de ciencia natural objetiva, sino más bien el significado original de la raíz griega implicada en el nombre de varias: logos. Significa, entre cosas, conocimiento, no implica la pretensión de objetividad. Igualmente la palabra alemana Wissenschaft: denota meramente lo que rodea un saber o un conocimiento. Considero la pretensión de objetividad, en especial relacionada con lo cuantitativo, como una deformación moderna, deformación en el sentido que para algunas estará bien, pero generalizarla para todas ignorando las características de su campo de estudio está totalmente fuera de lugar. Para evitar animosidades supongo que debería decir disciplina.
Luego de esta acotación, volvamos a la filosofía. Pensamientos sobre el ser y la esencia, preguntas definitivamente típicas de la filosofía, fueron planteadas y su discusión profunda, discernible de lo meramente religioso, exhaustivamente documentada en escritos en varias culturas mucho antes que los griegos definiesen en su lenguaje “el amor a la sabiduría”; tanto así que se habla de la filosofía. hindú y china. Otro ejemplo: en la historia de la arqueología se tematizan prácticas que se pueden llamar arqueológicas anteriores a su “fundación” , por ejemplo  en china antigua había el interés por la propia historia (tenemos el mismo campo temático) y se desarrollaron métodos de investigación: algunos parecidos, como la excavación cuidadosa, la clasificación, y naturalmente muchos diferentes – pero el punto dudosamente es afirmar que recién al utilizar exactamente los mismo métodos podemos hablar de la misma ciencia.

Planteemos otra pregunta: una ciencia aparece cuando se delimita dentro de otra? No sería algo así como una mera “subciencia”? A lo que voy es que dentro de este proceso de diferenciación, el nuevo sistema temático-metodológico puede adquirir cierta independencia. Si llega a tener coherencia  interna, con campos de interés y métodos correspondientes, con premisas y sus propias reglas de juego (que bien pueden haber sido tomadas de otros “juegos”, pero no dependen de estos para existir), es al fin y al cabo algo así como un “sistema cerrado”. Cuando no depende de una ciencia especifica para plantear sus preguntas y buscar su manera de responderlas, se vuelve, valga la redundancia, independiente. Y esta independencia le da la posibilidad de relacionarse con otras ciencias y aportar a estas. Así, la Arqueometría puede interactuar con la restauración, alguna vez disciplina considerada dentro de la arqueología. O las neurociencias, si bien se alimentan de metodología de la biología y ramas de la física y química, pueden tener un aporte a la filosofía. Claro, aquí es importante no confundir, juntar pero no revolver: definir el lugar en el cerebro en el cuál se da la sinapsis de un pensamiento no necesariamente responde la pregunta que este pensamiento plantea.

Por otro lado, hay campos temáticos o metodológicos que si bien se relacionan con varios campos de conocimiento, y son afrontados desde varias ciencias, no necesariamente son declarados como una ciencia en sí. Por ejemplo la teoría de sistemas (un modelo explicativo), o la teoría del ritmo (un campo temático). El término ritmo es antiguo, y es utilizado en diversos contextos, pero en cierto momento, específicamente  medio siglo alrededor del año 1900, hay un boom en diversas ciencias para usarlo como herramienta de análisis y explicación de cómo funcionamos. Es visto desde diferentes perspectivas y afrontado con diversos métodos. Por ello, por ser un campo temático pero no tener unidad metodológica, la teoría del ritmo no puede ser considerada una ciencia, o una disciplina. Quizá lo llegue a ser; desapareció durante otro medio siglo y esta volviendo a surgir.  Tal vez le pase lo que a la sicología: de acuerdo al espíritu del tiempo se potencia el interés de investigar como funciona nuestra mente a nivel de consciencia, y los márgenes de esta. Son interrogantes antiguas en la filosofía, lo nuevo es la combinación con acercamientos y métodos de las ciencias de la época. Wundt, considerado uno de los padres de la sicología (en realidad fue padre de diversas disciplinas o aproximaciones), escribe sobre ella en 1900 que aún hay la incertidumbre de si se va a separar de la filosofía o no, y si sí, si va a mantener un método más humanista o primarán los que quieren que se apegue más a la metodología de las ciencias naturales. Entonces, en que momento se independizó la sicología? Cuando hubo quizás un consenso no solo sobre el campo de interés, sino también sobre los métodos con los que se trabajaría – un consenso, como pienso que es sano, que es constantemente revisado.

El punto es que puede haber temas, o métodos, independientes de una ciencia y aplicables a muchas, pero no son autónomos. Son autónomos cuando tienen ambos elementos: las preguntas, o sea su campo temático, y una manera de buscar sus respuestas, o sea su método. Sobre todo lo segundo es decisivo, porque en el ejemplo citado la pregunta sobre cómo funciona el pensar es común a la filosofía y a la sicología, pero ambas difieren en su método, y por lo tanto en el tipo de respuestas.


Entonces, surge un ciencia? Mi conclusión de este pensar en voz alta, mejor dicho en escritura, es que no se puede hablar de que una ciencia surge, y mucho menos en relación con el instante en el que recibe su título. Pero sí pienso que hay un momento en el cual el proceso de solidificación y delimitación de un campo y praxis de investigación lleva a una autonomía a nivel de tema y en especial de método que le permite relacionarse con otras disciplinas sin depender de una única, y en ese momento la especialidad se concreta como tal.

Y Ud. qué piensa?

Postdata:
Considero que la palabra Ciencia puede llevar a diferencias de interpretación y opinión. En castellano, ciencia me parece ser como un término técnico, no está relacionada con otras palabras cotidianas, por ello su definición depende mucho de la época que vivimos. En alemán, Wissenschaft está ligada a Wissen, qué es un término amplio, tal como "saber", y otras palabras afines: Wissensdrang, Unwissen, wissentlich, etc.
En consecuencia, creo que cuando concebimos Wissenschaft en un autor alemán, hemos de indagar en lo que él y su tiempo entendían, o contra que usos de la palabra se oponía (lo cual se relaciona con el anti-psicologísmo), pues es considerar que puede estar abarcando ideas más amplias que nuestro uso cotidiano de la palabra ciencia.

Aquí al respecto una definición de un diccionario filosófico que concibe Wissenschaft no a partir de un método específico (como podría ser la pretensión de las ciencias naturales desde hace unos siglos), sino a partir de su coherencia interna: un complejo de conocimientos entrelazados acerca de un campo temático, con mecanismos y métodos de investigación propios y monitoreo de adecuación y coherencia (o así lo interpreto yo).

Wissenschaft =
Das Vordringen zu den Begründungszusammenhängen eines zu erkennenden Gegenstandes, das:
1. Im Vorhinein diesen Gegenstand einem bestimmten Sachgebiet zuordnet und damit zugleich nicht nur ihm als diesen einzelnen, sondern die Begründungszusammenhänge dieses ganzen Sachgebietes an ihm erkennen will,
2. Sich über die Art und Weise seines Vorgehens in diesem Sachgebiet selbst Rechenschaft gibt und diese Art und Weise an der Eigenart des jeweiligen Sachgebietes ausrichtet.
Diese Ausrichtung heißt Methode. Wissenschaft kann so definiert werden als ein auf ein Sachgebiet beschränktes methodisches Vordringen zu den Begründungszusammenhängen der Gegenstände und zugleich als das Resultat dieses Vordringens, nämlich als Zusammenhang einsichtig gewordener wahrer und wahrscheinlicher Sätze über die Grundverknüpfungen der Gegenstände eines Sachgebietes.

Alois Halder y Max  Müller, Philosophisches Wörterbuch. Freiburg:  Herder, 1971, pág. 308s.

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